Jeronimovillan
Poeta recién llegado
I
Vagando, vagando; en mi cerebro
guillotina de la racionalidad azota,
locura que matas cual rayo que explota,
vívidos recuerdos; como me quiebro.
II
Si la noche translucida pudiera
llevarme a la calma de la luna,
y acallar la mente inoportuna;
cuanto mi alma se lo agradeciera.
III
¡Oh mente, oh de recuerdos vagos!
Olvida la noche oscura de tu alma,
abraza el confort, abraza la calma;
que no quiero sentir más estragos.
IV
Que la felicidad embriague mi cuerpo;
liras y cantos; bailes, mucho sosiego,
danzar alegre en el rocío veraniego,
dejar arder en la hoguera todos mis miedos.
V
Que ardan en la hoguera los miedos;
que la alegría se apodere del ambiente,
que se apodere la placidez vehemente
de mi cuerpo, y desechar todos los enredos.
Jerónimo Villa Vagando, vagando; en mi cerebro
guillotina de la racionalidad azota,
locura que matas cual rayo que explota,
vívidos recuerdos; como me quiebro.
II
Si la noche translucida pudiera
llevarme a la calma de la luna,
y acallar la mente inoportuna;
cuanto mi alma se lo agradeciera.
III
¡Oh mente, oh de recuerdos vagos!
Olvida la noche oscura de tu alma,
abraza el confort, abraza la calma;
que no quiero sentir más estragos.
IV
Que la felicidad embriague mi cuerpo;
liras y cantos; bailes, mucho sosiego,
danzar alegre en el rocío veraniego,
dejar arder en la hoguera todos mis miedos.
V
Que ardan en la hoguera los miedos;
que la alegría se apodere del ambiente,
que se apodere la placidez vehemente
de mi cuerpo, y desechar todos los enredos.
Versos Trasnochados