Estréchame en tus
barbas
silencio marsupial
perro nocturno
camada nonata
cielo leproso
voz
verbo
placenta,
estréchame una y otra vez
para sentir la vaguedad
de las calles y los ríos
donde he cosido el alba
a mi corazón mendigo.
Estréchame en tus
vulvas
amarga cucaracha,
muéstrame los ojos
del silencio
la sombra ciega
el grito reciclado
la noche donde nadie
espera a nadie.
Estréchame
donde florece
su ombligo,
puéblame desde las orejas
hasta los pies,
puéblame y repíteme
la esfera de sus besos
y el aroma de sus membranas.
EL silencio
sutil
se lame
entre la lluvia
entre las palabras que hablan de ella
y que yo coloco bajo
una mariposa de acento pastoril.
Oh, silencio…
abandóname a los brazos
de la sombra que amo,
de la mano del crepúsculo viudo
riélame hasta los hilos de su vestido,
que me posean las sombras enloquecidas
que parpadean en este precipicio nocturno
donde voy muriendo con los ojos abiertos
y la palabra de su nombre blandida en mi boca.
Eban
(Julio 2018)
Última edición: