Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Que largo ha sido este camino recorrido,
que extensos los senderos hacia el cielo
y en mi pecho clavada en el olvido
la flecha triste disparada por el miedo.
Que interminables los pasos hacia la vida,
mortal y dolorosa esta profunda herida
incontables las hazañas y mis sueños,
y la sangre que ávida corre por mi cuerpo.
Que dura la pelea en la rutina,
la guerra incesante que nunca termina,
entre el rugir de los aceros y las flechas asesinas
y el sufrir de la muerte que ligera se avecina.
Y llegada la hora de mi agonía
entre ruidos que ya no veo y del temor la neblina,
me adentro en un espacio de sendas oscurecidas
de una dama que acercándose con su belleza me ilumina.
Al Valhalla llévame para seguir luchando
llévame contigo, déjame apreciar tu encanto,
escoge de entre los caídos a este fiero combativo
para esperar el combate final mientras estoy contigo.
que extensos los senderos hacia el cielo
y en mi pecho clavada en el olvido
la flecha triste disparada por el miedo.
Que interminables los pasos hacia la vida,
mortal y dolorosa esta profunda herida
incontables las hazañas y mis sueños,
y la sangre que ávida corre por mi cuerpo.
Que dura la pelea en la rutina,
la guerra incesante que nunca termina,
entre el rugir de los aceros y las flechas asesinas
y el sufrir de la muerte que ligera se avecina.
Y llegada la hora de mi agonía
entre ruidos que ya no veo y del temor la neblina,
me adentro en un espacio de sendas oscurecidas
de una dama que acercándose con su belleza me ilumina.
Al Valhalla llévame para seguir luchando
llévame contigo, déjame apreciar tu encanto,
escoge de entre los caídos a este fiero combativo
para esperar el combate final mientras estoy contigo.