Tenía que llegar éste momento, era justo
cuando la primavera se aleja de tu cuerpo
y te vuelves indócil al otoño inevitable
impávidos se acercan los recuerdos al olvido
para dar paso a una segunda niñez avejentada
incautos se vuelven tus compases al andar
trémula tu voz, cansada, sordo tu oído
y entre tragedias cotidianas, la indiferencia
que te hiere profundo y sangra tu orgullo
y caes abatido por una ráfaga de penas
que no soporta tu frágil cuerpo desvalido
y te vences sometido por la cruel indolencia
Joel López
cuando la primavera se aleja de tu cuerpo
y te vuelves indócil al otoño inevitable
impávidos se acercan los recuerdos al olvido
para dar paso a una segunda niñez avejentada
incautos se vuelven tus compases al andar
trémula tu voz, cansada, sordo tu oído
y entre tragedias cotidianas, la indiferencia
que te hiere profundo y sangra tu orgullo
y caes abatido por una ráfaga de penas
que no soporta tu frágil cuerpo desvalido
y te vences sometido por la cruel indolencia
Joel López
Última edición: