VEJEZ
La alegría, cosa rara,
no anida ya en mi pecho herido,
solo tristeza me queda...
vestigios de amor perdido.
Dejé pasar por mi lado
la dicha, el amor, la suerte,
solo me queda desear
que llegue pronto la muerte.
Los años pasaron pronto...
Viejo y enfermo he quedado...
¡Que daría por tener
tu consuelo, aquí, a mi lado!
Yo no supe retenerte
aunque mucho te quería,
quise tener libertad,
hoy no tengo compañía.
Tuve muchas diversiones,
amigos, juergas y amantes,
ahora viejo y achacoso
ya no tengo visitantes.
Dejé pasar por mi lado
la dicha, el amor, la suerte,
solo me queda desear
que llegue pronto la muerte.
Por eso ruego al Señor
en mis rezos cada día,
cada hora, que me lleve,
que me dé dulce agonía.
Nada personal por supuesto.La alegría, cosa rara,
no anida ya en mi pecho herido,
solo tristeza me queda...
vestigios de amor perdido.
Dejé pasar por mi lado
la dicha, el amor, la suerte,
solo me queda desear
que llegue pronto la muerte.
Los años pasaron pronto...
Viejo y enfermo he quedado...
¡Que daría por tener
tu consuelo, aquí, a mi lado!
Yo no supe retenerte
aunque mucho te quería,
quise tener libertad,
hoy no tengo compañía.
Tuve muchas diversiones,
amigos, juergas y amantes,
ahora viejo y achacoso
ya no tengo visitantes.
Dejé pasar por mi lado
la dicha, el amor, la suerte,
solo me queda desear
que llegue pronto la muerte.
Por eso ruego al Señor
en mis rezos cada día,
cada hora, que me lleve,
que me dé dulce agonía.