serendipity
Poeta recién llegado
Cierra los ojos y recuerda:
los olores,
los sabores,
los colores de tu infancia.
Cierra los ojos y vuelve atrás:
las caras,
las sonrisas,
las voces,
los lugares que un día fueron tu hogar.
Retrocede en el tiempo...
¿Recuerdas quién eras?
¿Recuerdas qué soñabas?
Cierra los ojos de nuevo,
y ahora dime,
¿Quién eres hoy?
Velocidad.
El tiempo acelera con los años,
y a veces olvidas que la vida es un tesoro finito,
¿verdad?
El trabajo, las responsabilidades,
el deseo de dar una vida mejor a otros
nos hace olvidar.
¿Quién eres ahora?
¿Quién fuiste antes?
Enfrentar lo que somos,
lo que hemos hecho,
nunca es sencillo.
Pero la velocidad trae consigo el valor.
Si no es hoy, ¿cuándo?
Días,
horas,
minutos,
semanas,
meses,
años...
vuelan, se esfuman.
¿Cuándo te darás cuenta de que el día para hacer lo que siempre quisiste
es ahora mismo?
No tengas miedo.
Nunca serás lo suficientemente bueno
si mides el momento con los ojos de la duda,
porque así nos enseñaron:
a nunca sentirnos lo bastante buenos.
No tengas miedo.
Monta la ola,
fluye con el tiempo,
muévete a la velocidad de la vida.
El momento es ahora.
El día es hoy.
El fin es inevitable.
Vive.
los olores,
los sabores,
los colores de tu infancia.
Cierra los ojos y vuelve atrás:
las caras,
las sonrisas,
las voces,
los lugares que un día fueron tu hogar.
Retrocede en el tiempo...
¿Recuerdas quién eras?
¿Recuerdas qué soñabas?
Cierra los ojos de nuevo,
y ahora dime,
¿Quién eres hoy?
Velocidad.
El tiempo acelera con los años,
y a veces olvidas que la vida es un tesoro finito,
¿verdad?
El trabajo, las responsabilidades,
el deseo de dar una vida mejor a otros
nos hace olvidar.
¿Quién eres ahora?
¿Quién fuiste antes?
Enfrentar lo que somos,
lo que hemos hecho,
nunca es sencillo.
Pero la velocidad trae consigo el valor.
Si no es hoy, ¿cuándo?
Días,
horas,
minutos,
semanas,
meses,
años...
vuelan, se esfuman.
¿Cuándo te darás cuenta de que el día para hacer lo que siempre quisiste
es ahora mismo?
No tengas miedo.
Nunca serás lo suficientemente bueno
si mides el momento con los ojos de la duda,
porque así nos enseñaron:
a nunca sentirnos lo bastante buenos.
No tengas miedo.
Monta la ola,
fluye con el tiempo,
muévete a la velocidad de la vida.
El momento es ahora.
El día es hoy.
El fin es inevitable.
Vive.
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