Gustavo Adolfo Jaramillo
GUSTAVO ADOLFO JARAMILLO
De repente se pone gris el día.
Llueve, el cielo descubre mi intención.
Me voy, parto lejos de tu adicción;
de tus besos, que avivan mi agonía.
Poca cosa te fué mi compañía.
Adiós, guárdate tu falso perdón.
Llevo conmigo esta gran decepción.
Qué mal te paguen, es mi letanía.
Me alejo de tí, con el alma herida,
Cínica, disfrutando mi dolor.
Disfruta, pues ganaste esta partida.
Sé feliz, lejos, con tu nuevo amor.
Solo cuidado, ya estás advertida,
con venganza, sanará mi rencor.
Llueve, el cielo descubre mi intención.
Me voy, parto lejos de tu adicción;
de tus besos, que avivan mi agonía.
Poca cosa te fué mi compañía.
Adiós, guárdate tu falso perdón.
Llevo conmigo esta gran decepción.
Qué mal te paguen, es mi letanía.
Me alejo de tí, con el alma herida,
Cínica, disfrutando mi dolor.
Disfruta, pues ganaste esta partida.
Sé feliz, lejos, con tu nuevo amor.
Solo cuidado, ya estás advertida,
con venganza, sanará mi rencor.