Jonatan Segen
Poeta recién llegado
Llega a ser suficiente un soplo de sinceridad,
suave, piadosa y altruista,
para que la ilusión del artista,
revele a voces al inocente
lo que hace poco ocultó.
Brillo que revela el pasado,
luz deslumbrante y austera,
llaga que emana incontenible dolor.
La verdad hiere al farsante,
insoportable como la pureza al pecador.
Acaso,
¿Es por amor que uno miente,
cuando el alma bien presiente
que ser honesto es destrucción?
O quizás,
¿es el vacío quién motiva
a aquel que no encuentra consuelo,
y al verse perder su duelo
se rinde ante la traición?
Confesaré con piedad
pues si es amor, es honesto,
aunque hoy acepto que detesto creer que todo acabó.
suave, piadosa y altruista,
para que la ilusión del artista,
revele a voces al inocente
lo que hace poco ocultó.
Brillo que revela el pasado,
luz deslumbrante y austera,
llaga que emana incontenible dolor.
La verdad hiere al farsante,
insoportable como la pureza al pecador.
Acaso,
¿Es por amor que uno miente,
cuando el alma bien presiente
que ser honesto es destrucción?
O quizás,
¿es el vacío quién motiva
a aquel que no encuentra consuelo,
y al verse perder su duelo
se rinde ante la traición?
Confesaré con piedad
pues si es amor, es honesto,
aunque hoy acepto que detesto creer que todo acabó.