nibbana
Poeta recién llegado
Y de repente se han ido todas sus palabras, ha dado cero la sumatoria de todos los hechos
que hacían de nosotros una posibilidad real en el mundo.
Ojos azules, su figura marchita en invierno,
el eco de mis gritos cuando la llamo y no responden,
todas las voces que concentramos en la higuera y que nos coronaron.
El cigarro solitario invoca figuras en el humo, su discurso tan desarmado ahora,
la armonía de sus palabras ya no me abraza,
estoy solo y tiemblo de frio esta noche en el psiquiátrico.
Mirándola entonces hoy por última vez la pienso:
“Mi Amiga Inglesa” y lentamente nos despedimos,
del conjunto de conversaciones que hicieron nacer en el patio un recuerdo.
El limonero y las colillas olvidadas.
El café de media tarde, nuestras promesas suspendidas.
Fue un gusto habernos encontrados en este mundo.
que hacían de nosotros una posibilidad real en el mundo.
Ojos azules, su figura marchita en invierno,
el eco de mis gritos cuando la llamo y no responden,
todas las voces que concentramos en la higuera y que nos coronaron.
El cigarro solitario invoca figuras en el humo, su discurso tan desarmado ahora,
la armonía de sus palabras ya no me abraza,
estoy solo y tiemblo de frio esta noche en el psiquiátrico.
Mirándola entonces hoy por última vez la pienso:
“Mi Amiga Inglesa” y lentamente nos despedimos,
del conjunto de conversaciones que hicieron nacer en el patio un recuerdo.
El limonero y las colillas olvidadas.
El café de media tarde, nuestras promesas suspendidas.
Fue un gusto habernos encontrados en este mundo.