sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dos hojas tiene mi árbol y una flor tiene mi vida y susurro despacio que nombre tiene mi libertad y allí en el beso punzante me resquebrajas y veo que mis ojos se escriben en verso y mi alma vuela como una paloma y se despluma al morir y se inca su piel hacia el ardor de un trueno y se hace una corriente en el nombre de Dios y cabalgo protegido pero nuevamente me arrancan el corazón y me desoriento y piso una huella que no es mía, esa huella es la muerte y caigo y me empiezan a arrancar los pelos y destrozar el alma y una vez que el beso se apaga he perdido la batalla pues alguien me tiró al vacio desde un acantilado y el mar me enterró diciéndome que donde quiera que haya un mundo sin paz el agua de los océanos será la tumba de las millones de personas pobres que intentan llegar a tierra para una vida más feliz y quedan tirados en mitad del océano y las espumas de las olas susurran oraciones por estas personas que intentaban llegar a un mundo más feliz y lo intentaron como héroes para después morir por la esclavitud de sus pesadillas.
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