cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nada me ata a la vida
mas que la vida.
Marina Centeno
¿Y, la muerte?
¿Acaso la muerte no me ata
Al constante vaivén de esta vida?
Al sentir mis manos barro
cuando se desmoronan con el tiempo
que también es viento a mis ojos
que son cual golondrina.
Con el llorar constante que tiene el cielo
bajo el manto del lluvia que me consume
en la soledad de mi silencio,
encerrado a mi pereza de flor marchita
o en bullicio sin reparo de una falsa risa
que no es mas que la sociedad de luto
fingiendo demencia ante la vida.
Porque yo también soy arlequín,
cuando ciego camino ante un caudal
de flores que me miran
y son sus manos el aliento que me sustenta,
la palabra… El verbo aquel que sin tapujo
me arrulla y me sustenta
y en mis sueños ver, que la vida
es vida.
mas que la vida.
Marina Centeno
¿Y, la muerte?
¿Acaso la muerte no me ata
Al constante vaivén de esta vida?
Al sentir mis manos barro
cuando se desmoronan con el tiempo
que también es viento a mis ojos
que son cual golondrina.
Con el llorar constante que tiene el cielo
bajo el manto del lluvia que me consume
en la soledad de mi silencio,
encerrado a mi pereza de flor marchita
o en bullicio sin reparo de una falsa risa
que no es mas que la sociedad de luto
fingiendo demencia ante la vida.
Porque yo también soy arlequín,
cuando ciego camino ante un caudal
de flores que me miran
y son sus manos el aliento que me sustenta,
la palabra… El verbo aquel que sin tapujo
me arrulla y me sustenta
y en mis sueños ver, que la vida
es vida.