ADSAKA
Poeta recién llegado
Vete, te lo pido entre los restos de mi potestad, !vete¡
No te ofusques por mis lagrimas, son replica de este calvario
No son cadena a tu despedida, te pido perdón si las he derramado,
Pero no engendres ni una mas en tu silencio. Solo aléjate.
Olvídate, del cúmulo de predilección de mi añoranza,
Ni del vestigio del capricho de mis besos. Tan solo avanza.
Ya sellaste la separación, no existe vocablo que lo subsane.
Pídeme si así lo deseas que no te mire en el momento que tu te marches
Solo articula en tu voz de marea, esa petición. Cierro los ojos.
A través de los parpados, desasosiego; Me corto en todos mis sueños rotos.
Inalterable orgullo. Me quedo callado explotando por dentro,
Buscando frenar a un amor de hielo, convertido en neblina. Cuanto lo siento.
Lo siento tanto. Te lo digo, abatimiento de hogaño.
Ahora que ya no me escuchas y, por supuesto, no te causo mas daño.
Si te emancipe de mi camino, fruto de una intrínseca agonía,
Existió facultad para sortear lo que hoy pasa, mas yo no quería.
!Vete¡, por favor, te lo ruego antes de que te persiga.
Fracase en el pasado, te hice llorar, hoy mi fe me castiga,
Y te redime a la libertad, externamente a la prisión de mi afición,
Se feliz vive, aunque yo sucumba por esta aflicción.
!Aléjate¡, el destino te concede esta dadiva, flórese.
Ama, sueña, sonríe; Olvida, goza lo que te mereces.
Y si alguna vez vuelcas tu mirada a ese extraño firmamento,
percibirás detrás de cada estrella mi secreto. Te quiero.
No te ofusques por mis lagrimas, son replica de este calvario
No son cadena a tu despedida, te pido perdón si las he derramado,
Pero no engendres ni una mas en tu silencio. Solo aléjate.
Olvídate, del cúmulo de predilección de mi añoranza,
Ni del vestigio del capricho de mis besos. Tan solo avanza.
Ya sellaste la separación, no existe vocablo que lo subsane.
Pídeme si así lo deseas que no te mire en el momento que tu te marches
Solo articula en tu voz de marea, esa petición. Cierro los ojos.
A través de los parpados, desasosiego; Me corto en todos mis sueños rotos.
Inalterable orgullo. Me quedo callado explotando por dentro,
Buscando frenar a un amor de hielo, convertido en neblina. Cuanto lo siento.
Lo siento tanto. Te lo digo, abatimiento de hogaño.
Ahora que ya no me escuchas y, por supuesto, no te causo mas daño.
Si te emancipe de mi camino, fruto de una intrínseca agonía,
Existió facultad para sortear lo que hoy pasa, mas yo no quería.
!Vete¡, por favor, te lo ruego antes de que te persiga.
Fracase en el pasado, te hice llorar, hoy mi fe me castiga,
Y te redime a la libertad, externamente a la prisión de mi afición,
Se feliz vive, aunque yo sucumba por esta aflicción.
!Aléjate¡, el destino te concede esta dadiva, flórese.
Ama, sueña, sonríe; Olvida, goza lo que te mereces.
Y si alguna vez vuelcas tu mirada a ese extraño firmamento,
percibirás detrás de cada estrella mi secreto. Te quiero.
Última edición: