Viajero del ayer

joblam

Poeta que considera el portal su segunda casa
Un badajo marca el compás del calendario;
el eco melancólico vuela en lo lejano
llevando en las alas, imágenes pretéritas.
Unas sienes vestidas de blanco sedoso
guardan aún, retales de desesperanza
y brilla en las pupilas, la remembranza
por probar el rocío vedado de una boca.
Un cayado deja un surco inevitable
iterando la hendidura de un corazón
que escogió un escudo de silencio.
La giba en el andar de lentos pasos
en cada huella, un recuerdo en vorágine
de una pasión que quedó postrada,
mustia y reseca a la vera del camino.
Con el timón en el ayer, un raro reflujo
levanta una polvareda en la mente senil;
una mano guarda con el desteñido pañuelo,
el sutil roce de labios, que un cálido día,
imitó un único beso como prueba de amor
mientras del nidal de las ilusiones vanas
escapan al viento, uno por uno, los suspiros.
 
Un badajo marca el compás del calendario;
el eco melancólico vuela en lo lejano
llevando en las alas, imágenes pretéritas.
Unas sienes vestidas de blanco sedoso
guardan aún, retales de desesperanza
y brilla en las pupilas, la remembranza
por probar el rocío vedado de una boca.
Un cayado deja un surco inevitable
iterando la hendidura de un corazón
que escogió un escudo de silencio.
La giba en el andar de lentos pasos
en cada huella, un recuerdo en vorágine
de una pasión que quedó postrada,
mustia y reseca a la vera del camino.
Con el timón en el ayer, un raro reflujo
levanta una polvareda en la mente senil;
una mano guarda con el desteñido pañuelo,
el sutil roce de labios, que un cálido día,
imitó un único beso como prueba de amor
mientras del nidal de las ilusiones vanas
escapan al viento, uno por uno, los suspiros.
Volteretas al pasado sin poder alcanzarlo, el tren avanza y somos pasajeros inevitables dejando atras lo inalcanzable, salud poeta
 
Un badajo marca el compás del calendario;
el eco melancólico vuela en lo lejano
llevando en las alas, imágenes pretéritas.
Unas sienes vestidas de blanco sedoso
guardan aún, retales de desesperanza
y brilla en las pupilas, la remembranza
por probar el rocío vedado de una boca.
Un cayado deja un surco inevitable
iterando la hendidura de un corazón
que escogió un escudo de silencio.
La giba en el andar de lentos pasos
en cada huella, un recuerdo en vorágine
de una pasión que quedó postrada,
mustia y reseca a la vera del camino.
Con el timón en el ayer, un raro reflujo
levanta una polvareda en la mente senil;
una mano guarda con el desteñido pañuelo,
el sutil roce de labios, que un cálido día,
imitó un único beso como prueba de amor
mientras del nidal de las ilusiones vanas
escapan al viento, uno por uno, los suspiros.

Suspiros que recuerdan el amor pasado mientras se sigue caminando sin poder dar la vuelta al reloj de arena.
Un placer pasar y disfrutar con tus bellos versos Joblam.
Cordial saludo
 
Versos que rememoran el pasado y ese amor suspendido que todavía levanta suspiros. Melancolía de ese tiempo demoledor que no retrocede.
Un placer leerte joblam

Saludos y feliz lunes
El tiempo no ve hacia atrás y sólo quedan los suspiros. Acertado comentario en una agradable y amable visita que agradezco con aprecio. Saludos cordiales.
 


OBRA DEL JURADO

Con todo nuestro cariño



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Gracias por tu colaboración en el Jurado

MUNDOPOESIA.COM
 
Un badajo marca el compás del calendario;
el eco melancólico vuela en lo lejano
llevando en las alas, imágenes pretéritas.
Unas sienes vestidas de blanco sedoso
guardan aún, retales de desesperanza
y brilla en las pupilas, la remembranza
por probar el rocío vedado de una boca.
Un cayado deja un surco inevitable
iterando la hendidura de un corazón
que escogió un escudo de silencio.
La giba en el andar de lentos pasos
en cada huella, un recuerdo en vorágine
de una pasión que quedó postrada,
mustia y reseca a la vera del camino.
Con el timón en el ayer, un raro reflujo
levanta una polvareda en la mente senil;
una mano guarda con el desteñido pañuelo,
el sutil roce de labios, que un cálido día,
imitó un único beso como prueba de amor
mientras del nidal de las ilusiones vanas
escapan al viento, uno por uno, los suspiros.

Que buena retórica poeta, se lee y se place la belleza de la poesía. Saludos cordiales
 
Tiempo imparable, rememorar el pasado y ver que el tapiz del
amor aun tiene cuerpo de llamada para una melancolia que
se hace necesidad. felicidades. magnifico. luzyabsenta
Agradezco tus conceptos hacia mi trabajo. Son incentivo para seguir en el difícil sendero de la palabra escrita. Mis saludos cordiales.
 
Un badajo marca el compás del calendario;
el eco melancólico vuela en lo lejano
llevando en las alas, imágenes pretéritas.
Unas sienes vestidas de blanco sedoso
guardan aún, retales de desesperanza
y brilla en las pupilas, la remembranza
por probar el rocío vedado de una boca.
Un cayado deja un surco inevitable
iterando la hendidura de un corazón
que escogió un escudo de silencio.
La giba en el andar de lentos pasos
en cada huella, un recuerdo en vorágine
de una pasión que quedó postrada,
mustia y reseca a la vera del camino.
Con el timón en el ayer, un raro reflujo
levanta una polvareda en la mente senil;
una mano guarda con el desteñido pañuelo,
el sutil roce de labios, que un cálido día,
imitó un único beso como prueba de amor
mientras del nidal de las ilusiones vanas
escapan al viento, uno por uno, los suspiros.
Muy bello, una sutil y hermosa melancolía recorre tus versos y se me lleva con ella. Me ha gustado mucho amigo Joblam. Un abrazo. Paco.
 
Los recuerdos se pintan en la faz y dentro del alma se enciende una vez más esa llama que jamás ha dejado de arder, y que a pesar del tiempo sigue cautivo en el corazón. Un verdadero placer disfrutar de su hermosa y melancólica poesía, Joblan, reciba mis más cordiales felicitaciones y saludos.
 
Los recuerdos se pintan en la faz y dentro del alma se enciende una vez más esa llama que jamás ha dejado de arder, y que a pesar del tiempo sigue cautivo en el corazón. Un verdadero placer disfrutar de su hermosa y melancólica poesía, Joblan, reciba mis más cordiales felicitaciones y saludos.
Gracias poeta por el reconocimiento en un halagador comentario, felicitaciones y saludos. Con mucha gentileza envío un cálido abrazo venezolano.
 
Un badajo marca el compás del calendario;
el eco melancólico vuela en lo lejano
llevando en las alas, imágenes pretéritas.
Unas sienes vestidas de blanco sedoso
guardan aún, retales de desesperanza
y brilla en las pupilas, la remembranza
por probar el rocío vedado de una boca.
Un cayado deja un surco inevitable
iterando la hendidura de un corazón
que escogió un escudo de silencio.
La giba en el andar de lentos pasos
en cada huella, un recuerdo en vorágine
de una pasión que quedó postrada,
mustia y reseca a la vera del camino.
Con el timón en el ayer, un raro reflujo
levanta una polvareda en la mente senil;
una mano guarda con el desteñido pañuelo,
el sutil roce de labios, que un cálido día,
imitó un único beso como prueba de amor
mientras del nidal de las ilusiones vanas
escapan al viento, uno por uno, los suspiros.
Versos que rememoran un amor vivido en el pasado con cierta melancolía. Me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amigo.
 
Un badajo marca el compás del calendario;
el eco melancólico vuela en lo lejano
llevando en las alas, imágenes pretéritas.
Unas sienes vestidas de blanco sedoso
guardan aún, retales de desesperanza
y brilla en las pupilas, la remembranza
por probar el rocío vedado de una boca.
Un cayado deja un surco inevitable
iterando la hendidura de un corazón
que escogió un escudo de silencio.
La giba en el andar de lentos pasos
en cada huella, un recuerdo en vorágine
de una pasión que quedó postrada,
mustia y reseca a la vera del camino.
Con el timón en el ayer, un raro reflujo
levanta una polvareda en la mente senil;
una mano guarda con el desteñido pañuelo,
el sutil roce de labios, que un cálido día,
imitó un único beso como prueba de amor
mientras del nidal de las ilusiones vanas
escapan al viento, uno por uno, los suspiros.
Sensibles, delicados y tiernos estos hermosísimos versos amigo Joblan. Un sutil roce en las venas del sentir, un suspiro pasajero, escapan al tiempo, pero el lirismo y belleza de estos versos siempre permanecerán ... Encantada de leerte querido amigo. Besazos llenos de admiración y cariño....muááááácksss...
 
Sensibles, delicados y tiernos estos hermosísimos versos amigo Joblan. Un sutil roce en las venas del sentir, un suspiro pasajero, escapan al tiempo, pero el lirismo y belleza de estos versos siempre permanecerán ... Encantada de leerte querido amigo. Besazos llenos de admiración y cariño....muááááácksss...
Siempre es un inmenso placer encontrar y disfrutar tus comentarios llenos de sutileza y realidad. Aprecio tus pasos y agradezco tus palabras. Un abrazo amiga.
 
Agradezco tus conceptos hacia mi trabajo. Son incentivo para seguir en el difícil sendero de la palabra escrita. Mis saludos cordiales.

De nuevo me adentro para disfrutar
en una nueva lectura de esta obra
que deja materias para latir en ella.
Agradezco ademas tu respuesta
amable para mi comentario.
saludos siempre de luzyabsenta
 
Un badajo marca el compás del calendario;
el eco melancólico vuela en lo lejano
llevando en las alas, imágenes pretéritas.
Unas sienes vestidas de blanco sedoso
guardan aún, retales de desesperanza
y brilla en las pupilas, la remembranza
por probar el rocío vedado de una boca.
Un cayado deja un surco inevitable
iterando la hendidura de un corazón
que escogió un escudo de silencio.
La giba en el andar de lentos pasos
en cada huella, un recuerdo en vorágine
de una pasión que quedó postrada,
mustia y reseca a la vera del camino.
Con el timón en el ayer, un raro reflujo
levanta una polvareda en la mente senil;
una mano guarda con el desteñido pañuelo,
el sutil roce de labios, que un cálido día,
imitó un único beso como prueba de amor
mientras del nidal de las ilusiones vanas
escapan al viento, uno por uno, los suspiros.
A mi me gusta dar esos viajes, y recordar cosas buenos, es lo que queda, grato leerte
 

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