NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
Fuiste ingrato, amor mío.
Fuiste un búmerang.
Y yo simplemente fui
una paloma blanca
que vino a comer de tu mano
mientras bebías agua de la fuente
de mi jardín del amor.
Fuiste un viajero
que se detuvo a admirarme,
muy conmovido al hablarme
y que después se marchó.
Y yo simplemente fui
una flor sin espinas
que arrancaste sin herir tu mano
y ofrendaste a la vida
para luego dejarme morir.
Fuiste sol, un par de días.
Y me dejaste lluvia eternal.
Fuiste inspiración de sal
que me dejó cautiva.
Fuiste un arcoiris constante,
ilusión hipnotizante,
fantasía aberrante,
fugaz, etérea de mi abril.
Y yo simplemente fui
aquella paloma herida
que después de alimentarla
tuvo que verte partir.
19 abril 2016
Última edición: