urquiza
Poeta adicto al portal
A veces, en ese silencio
siento tu fragilidad latente
haciéndome sentir que cada hora
era nuestro aprendizaje.
Nos sentíamos humanos
vivíamos
mirábamos el horizonte
rezabamos a las penas
caminábamos en silencio
y resistíamos codo a codo
éramos jóvenes maduros
éramos la estrella
y el juego previo
éramos la locura penetrante
de sentirse uno
en el cuerpo del otro
y viceversa.
siento tu fragilidad latente
haciéndome sentir que cada hora
era nuestro aprendizaje.
Nos sentíamos humanos
vivíamos
mirábamos el horizonte
rezabamos a las penas
caminábamos en silencio
y resistíamos codo a codo
éramos jóvenes maduros
éramos la estrella
y el juego previo
éramos la locura penetrante
de sentirse uno
en el cuerpo del otro
y viceversa.