Martín Terán
Poeta recién llegado
Las trompetas hechas de oro
(o algo parecido al oro)
resuenan como tigres en la ciénaga
resuenan como soldados sin tierra
y resuenan
Una planicie plana, sin montañas
y una guitarra con una cuerda
se regalaron a todos
a todos fueron dadas
Mas las trompetas hechas de oro
(o algo parecido al oro)
golpean el pecho alado de los toros
¡maten de amor al maestro martirizado!
Y los caracoles suben el abismo
miran por fin la oscuridad que se acerca
Cuando todos ríen a carcajadas
de la estúpida cara del tiempo
que con su piel de zapa, conmueve.
Sí, trompetas hechas de sol
(o algo que escupiría el sol)
bajan la luna, cuyo rostro inherente
en paz, promete, promete y promete
Y las estrellas se acercan, cual pájaros
revolotean ¡güirachuro enamorado!
y resuenan...
(o algo parecido al oro)
resuenan como tigres en la ciénaga
resuenan como soldados sin tierra
y resuenan
Una planicie plana, sin montañas
y una guitarra con una cuerda
se regalaron a todos
a todos fueron dadas
Mas las trompetas hechas de oro
(o algo parecido al oro)
golpean el pecho alado de los toros
¡maten de amor al maestro martirizado!
Y los caracoles suben el abismo
miran por fin la oscuridad que se acerca
Cuando todos ríen a carcajadas
de la estúpida cara del tiempo
que con su piel de zapa, conmueve.
Sí, trompetas hechas de sol
(o algo que escupiría el sol)
bajan la luna, cuyo rostro inherente
en paz, promete, promete y promete
Y las estrellas se acercan, cual pájaros
revolotean ¡güirachuro enamorado!
y resuenan...