Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
Delirando sueño despierto
y el delirio lo vivo soñando:
sigo indemne en el firmamento,
mágico exilio de mi ilusión.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
Un niño pasa mirando
las cuentas que dicta mi anhelo,
entendería el milagro del mundo
si yo se las pudiera saldar.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
La nube que por un instante
se engrandecía ante mis ojos
cuando quise verla de nuevo no estuvo,
más ágil que mis recuerdos se disipó.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
Nunca fue tan temprano el silencio
ni tan puntual la nostalgia
que hasta los eucaliptos suspiran
y se alejan las espumas del mar.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
Nunca he pretendido el 'éxito'
ni jamás presumí de algún mérito:
cuanto tuve no es contable
y cuanto tengo no es de aquí.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
Delirando sueño despierto
y el delirio lo vivo soñando:
sigo indemne en el firmamento,
mágico exilio de mi ilusión.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
Un niño pasa mirando
las cuentas que dicta mi anhelo,
entendería el milagro del mundo
si yo se las pudiera saldar.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
La nube que por un instante
se engrandecía ante mis ojos
cuando quise verla de nuevo no estuvo,
más ágil que mis recuerdos se disipó.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
Nunca fue tan temprano el silencio
ni tan puntual la nostalgia
que hasta los eucaliptos suspiran
y se alejan las espumas del mar.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.
Nunca he pretendido el 'éxito'
ni jamás presumí de algún mérito:
cuanto tuve no es contable
y cuanto tengo no es de aquí.
Vida mía, amada vida,
quiero así poder vivir:
nada hay como el nuevo día,
nada hay como el existir.