Leyes sin escribir nos guían,
en este mar de pena que nos aflige.
Inverosímil la situación que estamos viviendo,
seres que se van al lado equivocado de la mesa,
personas que juegan una partida terminada.
Se acabó, la partida de ajedrez terminó hace rato.
Y como no puede ser de otra forma, siempre hay un perdedor.
No hay donde escapar.
en este mar de pena que nos aflige.
Inverosímil la situación que estamos viviendo,
seres que se van al lado equivocado de la mesa,
personas que juegan una partida terminada.
Se acabó, la partida de ajedrez terminó hace rato.
Y como no puede ser de otra forma, siempre hay un perdedor.
No hay donde escapar.