PatrizziaMoraty
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ay vida!, me jugaste una mala pasada,
yo solo quería mañanas hermosas
en un abril soleado.
¿Qué me quisiste enseñar, o ensañar?
¡Borraste los colores del ocaso!
Y por si acaso los del alba.
¡Ay vida cómo dueles!
Justamente ahí en el recuerdo,
Sabes bien que él no está
¡que no estará más nunca!
Y es precisamente ahí donde dueles,
en esos abrazos tirados al aire
en esas charlas disecadas por la ausencia
en el sillón favorito, en el café sin azúcar.
Vida, para poderlo abrazar de nuevo
debo dejar de respirarte, pero…
¿por qué no me dejas?
yo solo quería mañanas hermosas
en un abril soleado.
¿Qué me quisiste enseñar, o ensañar?
¡Borraste los colores del ocaso!
Y por si acaso los del alba.
¡Ay vida cómo dueles!
Justamente ahí en el recuerdo,
Sabes bien que él no está
¡que no estará más nunca!
Y es precisamente ahí donde dueles,
en esos abrazos tirados al aire
en esas charlas disecadas por la ausencia
en el sillón favorito, en el café sin azúcar.
Vida, para poderlo abrazar de nuevo
debo dejar de respirarte, pero…
¿por qué no me dejas?