tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La mente se unta de ardor en las galerías nocturnas. Aguarda expectante, degollando pensamientos simples.
Se acerca la hora de incluir lo metódico e irreal de la vida misma. Pues ésta será la primera causa de mi muerte.
Las calles giran detrás de los vidrios empañados.
Sus siluetas se mueven invitándome en un dolor visual.
De las pocas cosas que me quedan, me quedo con mi sombra.
Los cuentos abstractos se cuelan, provocando un contra efecto sinérgico.
Miles de duendes lúgubres subsumidos a mi espanto.
Creo en la tragedia y en tanto se diluya la probidad murmullante sobre los caminos.
La nada me aleja de los caudales sombríos y se atreve a mirarme a los ojos.
Habrá alguna ecuación que me lleve a navegar por el futuro.
Pesquisando impávido, bajo esta noche tenue.
Sustratos y poesías de esta mismidad dilapidada.
Mueren mis sueños sitiados como trozos de vidrio molido.
Se acerca la hora de incluir lo metódico e irreal de la vida misma. Pues ésta será la primera causa de mi muerte.
Las calles giran detrás de los vidrios empañados.
Sus siluetas se mueven invitándome en un dolor visual.
De las pocas cosas que me quedan, me quedo con mi sombra.
Los cuentos abstractos se cuelan, provocando un contra efecto sinérgico.
Miles de duendes lúgubres subsumidos a mi espanto.
Creo en la tragedia y en tanto se diluya la probidad murmullante sobre los caminos.
La nada me aleja de los caudales sombríos y se atreve a mirarme a los ojos.
Habrá alguna ecuación que me lleve a navegar por el futuro.
Pesquisando impávido, bajo esta noche tenue.
Sustratos y poesías de esta mismidad dilapidada.
Mueren mis sueños sitiados como trozos de vidrio molido.