alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
En la gris soledad que le confunde
perdido entre las sombras de la nada
sueña el poeta sus horas felices
y se ve feliz entre dos mares
Flota entre las brumas del olvido
soñando con sus niños y su amada
aquella que una tarde partió al cielo
abrazando con fuerza la almohada
De pronto un zarandeo le despierta
es la hora de la cena, vamos pronto
y se ve entre aquellas paredes blancas
olvidado del amor y de los suyos
perdido entre las sombras de la nada
sueña el poeta sus horas felices
y se ve feliz entre dos mares
Flota entre las brumas del olvido
soñando con sus niños y su amada
aquella que una tarde partió al cielo
abrazando con fuerza la almohada
De pronto un zarandeo le despierta
es la hora de la cena, vamos pronto
y se ve entre aquellas paredes blancas
olvidado del amor y de los suyos