Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dormido el corazón, la piel dormida,
-vibrante y con ardor se va su aliento-;
el Hombre se deshace en sufrimiento
en la seguridad de darnos Vida.
Maldita sinrazón por tanta herida
sangrante que desangra el Sentimiento;
el Hombre portador del Dios que siento
redime con la cruz la Luz vencida.
¡Dormido lo dejó la buena muerte,
dormido arrebatándolo en amores…
amores que reviven de tal suerte!
Ungido por aceites redentores
el Hombre Carpintero queda inerte.
¡Dormido… mas envuelto en resplandores!
-vibrante y con ardor se va su aliento-;
el Hombre se deshace en sufrimiento
en la seguridad de darnos Vida.
Maldita sinrazón por tanta herida
sangrante que desangra el Sentimiento;
el Hombre portador del Dios que siento
redime con la cruz la Luz vencida.
¡Dormido lo dejó la buena muerte,
dormido arrebatándolo en amores…
amores que reviven de tal suerte!
Ungido por aceites redentores
el Hombre Carpintero queda inerte.
¡Dormido… mas envuelto en resplandores!