FerdinandBukowski
Poeta recién llegado
Prendí
un cigarrillo
en una habitación
vacía.
No lo fumé.
Me limité
a ver
cómo caían
las cenizas.
El suelo
estaba manchado
de polvo gris.
El cuarto
apestaba
a humo.
Mis pulmones
no estaban
agradecidos
conmigo,
pero sí conformes
por no haber
aspirado.
Por un momento
el cigarrillo
me pareció
una rosa marchita,
lentamente inclinándose,
como resignados
a aceptar
la muerte.
Sólo que el cigarrillo
nunca estuvo vivo,
pero me lo pareció.
Se acabó
el tabaco
y casi
se quema el filtro.
Pobre cigarrillo,
fue desperdiciado.
un cigarrillo
en una habitación
vacía.
No lo fumé.
Me limité
a ver
cómo caían
las cenizas.
El suelo
estaba manchado
de polvo gris.
El cuarto
apestaba
a humo.
Mis pulmones
no estaban
agradecidos
conmigo,
pero sí conformes
por no haber
aspirado.
Por un momento
el cigarrillo
me pareció
una rosa marchita,
lentamente inclinándose,
como resignados
a aceptar
la muerte.
Sólo que el cigarrillo
nunca estuvo vivo,
pero me lo pareció.
Se acabó
el tabaco
y casi
se quema el filtro.
Pobre cigarrillo,
fue desperdiciado.