Odisea
Poeta recién llegado
El mundo en soledad,
las calles siempre vacías,
un violín, agudo y frío como
una muerte desorientada.
Una paranoia desenfrenada
se apodera del cuerpo, parece
existir en el aire la imagen macabra
de dos manos pálidas tocando sin cesar,
¿Qué más podría hacer, sino huir salvajemente?.
Cuando creí haber estado a salvo,
sentí respirar atrás de mi oreja,
pues, era aquel extraño un cuerpo
desnutrido, cuyo rostro poco pude percibir,
que al golpearme con su violín
mis ojos apagaron.
Al despertar puedo ver
mis manos ensangrentadas,
y una persona agonizando
que no dejaba de quitarme la vista....
—Buenas noches, yo soy el violinista, espero hayan disfrutado tanto como yo— Exclame en la sala, despidiendo hasta los cuerpos
que ni siquiera sabía que estaban allí.
las calles siempre vacías,
un violín, agudo y frío como
una muerte desorientada.
Una paranoia desenfrenada
se apodera del cuerpo, parece
existir en el aire la imagen macabra
de dos manos pálidas tocando sin cesar,
¿Qué más podría hacer, sino huir salvajemente?.
Cuando creí haber estado a salvo,
sentí respirar atrás de mi oreja,
pues, era aquel extraño un cuerpo
desnutrido, cuyo rostro poco pude percibir,
que al golpearme con su violín
mis ojos apagaron.
Al despertar puedo ver
mis manos ensangrentadas,
y una persona agonizando
que no dejaba de quitarme la vista....
—Buenas noches, yo soy el violinista, espero hayan disfrutado tanto como yo— Exclame en la sala, despidiendo hasta los cuerpos
que ni siquiera sabía que estaban allí.