El hombre del porsaco
Poeta recién llegado
Me encanta ir de visita a clínicas y hospitales,
colarme en habitaciones y librarlos de sus males.
Siempre voy con unas flores porque son un mundo abierto
e igual que para un enfermo también valen para un muerto.
A los que están muy malitos les doy una oportunidad
pero los que se han curado, con esos no hay piedad.
Debería ser al contrario pero soy muy retorcido
y es que con un moribundo es como coser sin hilo.
No hago distinción de sexo, de raza ni religión
pues todos tienen derecho a ir a un sitio mejor.
Adoro desconectarlos y darle caña al gotero,
inyectarles cosa raras y oírlos decir me muero.
Cuando acabo les espero a sus últimos alientos
para cerrarles los ojos por si se quedan abiertos.
Y no caen mas porque estudio que si no a uno diario,
me dejan y soluciono el colapso sanitario.
Pero todo llegará pues me licencio en enero,
¡qué limpieza cuando tenga mi diploma de enfermero!.
colarme en habitaciones y librarlos de sus males.
Siempre voy con unas flores porque son un mundo abierto
e igual que para un enfermo también valen para un muerto.
A los que están muy malitos les doy una oportunidad
pero los que se han curado, con esos no hay piedad.
Debería ser al contrario pero soy muy retorcido
y es que con un moribundo es como coser sin hilo.
No hago distinción de sexo, de raza ni religión
pues todos tienen derecho a ir a un sitio mejor.
Adoro desconectarlos y darle caña al gotero,
inyectarles cosa raras y oírlos decir me muero.
Cuando acabo les espero a sus últimos alientos
para cerrarles los ojos por si se quedan abiertos.
Y no caen mas porque estudio que si no a uno diario,
me dejan y soluciono el colapso sanitario.
Pero todo llegará pues me licencio en enero,
¡qué limpieza cuando tenga mi diploma de enfermero!.