David Varela
Poeta recién llegado
Vivir es el verdadero crimen
enviados a ser felices a ratos
lo suficiente como para encantarnos
después molernos a palo a diario
esperanzados con volver a toparnos por la calle
eso que parecía contentarnos
Basta ya de aspiraciones
basta ya de sueños
apaguemos el tele
y suframos un rato
dejemos que el desatino
inunde nuestras arcas
y se derrame agua con sal
por la rivera de nuestras caras
vamos a sentarnos con la desgracia
invitémosla a cenar
después de dos o tres copas
quizás hasta la saquemos a bailar
la mañana traerá un nuevo afán
y si por algún accidente de la vida
felices nos encontramos
despidámonos rápido de la sensación
y démosle realidad a la razón
que jamás hemos sido felices
todo se ha tratado de ser capaces
de percibir algunos buenos matices.
enviados a ser felices a ratos
lo suficiente como para encantarnos
después molernos a palo a diario
esperanzados con volver a toparnos por la calle
eso que parecía contentarnos
Basta ya de aspiraciones
basta ya de sueños
apaguemos el tele
y suframos un rato
dejemos que el desatino
inunde nuestras arcas
y se derrame agua con sal
por la rivera de nuestras caras
vamos a sentarnos con la desgracia
invitémosla a cenar
después de dos o tres copas
quizás hasta la saquemos a bailar
la mañana traerá un nuevo afán
y si por algún accidente de la vida
felices nos encontramos
despidámonos rápido de la sensación
y démosle realidad a la razón
que jamás hemos sido felices
todo se ha tratado de ser capaces
de percibir algunos buenos matices.