Anaa
Poeta asiduo al portal
Me desprendí de mi cuerpo,
y acaricié la nada
camino por un vacío,
de carencias sordas y vanas.
No me encuentro en nada,
por ningún hastío,
en cualquier débil andadura
me siento ave de río.
Navego por cielos hoscos,
impulsos y corredores.
El alma, se ha prendido del olvido,
Camino a ciegas en pos de los soles.
Grito el dolor de mi ausencia,
por los albores del alba
en tierras recién arada,
encontré, arrugada una lágrima.
Esta agonía me encarcela,
en las rejas de la fría soledad
¡No se quién soy… que quiero...!
quizás algún remiendo de piedad.
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