luna roja
Princesa de fuego
Cuando me sirvo un café
lejos de tí,
cuando un gesto cotidiano
como acomodar mis cabellos
me trae tu recuerdo,
cuando despierto
de un sueño con vos
y quiero seguir durmiendo
me pregunto:
¿porqué te metes en mi corazón?
¿con que derecho invades mi alma?
y me digo:
olvídalo!
él, no es para tí
y el pensarte y sentirte,
tan cercano y tan lejos,
tan mio y tan ajeno,
es como una niebla
que me atrae al mar
de tus palabras.
Asesinaré esta noche
a la luna
para no recordarte,
esta todo tan cerca
que apuñalaré una estrella
cada vez que te extrañe.
Te busco entre los ojos
del sortilegio del sol
y te busco entre las miradas
cuando los párpados pardos
de la tarde van cayendo
sobre la ciudad;
te encuentro en esa voz
que susurra en mi oído,
mientras las palabras
laten desesperadas
en mi garganta,
¡te necesito aquí!
pero sonrío y callo
dibujando con mis manos
en el cielo un adiós
y te digo no me enojo
mientras murmuro
en silencio: te amo
y solo quiero
vivir soñando.

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