alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Nos dijimos adiós como tantas veces
solos frente a frente, nos miramos los dos
aún siento en mis oídos, su voz entrecortada
cuando entre sollozos me dijo, ya no te quiero
Al mirarla tan triste y cansada
alcé mis brazos para retenerla
pero era tarde, demasiado tarde
y aquella tarde perdiera su amor
Donde permanecen dormidos
los sueños de los hombres
donde se ocultan las penas
cuando no se puede más
Viajero infatigable del tiempo
perdido entre caminos sin fin
voy maldiciendo mi suerte
mientras canto una copla de amor
Y suena mi guitarra guitarra
y al hacerlo parece que llora
serán las heridas del tiempo
que no se pueden cerrar
solos frente a frente, nos miramos los dos
aún siento en mis oídos, su voz entrecortada
cuando entre sollozos me dijo, ya no te quiero
Al mirarla tan triste y cansada
alcé mis brazos para retenerla
pero era tarde, demasiado tarde
y aquella tarde perdiera su amor
Donde permanecen dormidos
los sueños de los hombres
donde se ocultan las penas
cuando no se puede más
Viajero infatigable del tiempo
perdido entre caminos sin fin
voy maldiciendo mi suerte
mientras canto una copla de amor
Y suena mi guitarra guitarra
y al hacerlo parece que llora
serán las heridas del tiempo
que no se pueden cerrar