GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
La noche siguiente,
cargada de deseos prohibidos
y mensajes
alborotados,
acumulados,
abarrotados.
Promesas breves,
apresuradas,
apiladas,
apretadas
en mensajes de madrugada
que al amanecer
parecen menos urgentes,
con esa obstinación
que tienen ciertas culpas.
Y llegan más:
mensajes
mezclados,
multiplicados,
mal enviados,
malentendidos,
amontonados,
abultados,
apretujados,
apilados.
La mañana,
apenas despierta,
arregla el mundo
con su sobriedad administrativa.
Los deseos prohibidos
quedan, por ahora,
archivados,
alineados,
aparentemente olvidados.
Pero todos sabemos
que la próxima noche
volverán,
alborotados,
acumulados,
abarrotados.
G.G.G.
MAR/2026
cargada de deseos prohibidos
y mensajes
alborotados,
acumulados,
abarrotados.
Promesas breves,
apresuradas,
apiladas,
apretadas
en mensajes de madrugada
que al amanecer
parecen menos urgentes,
con esa obstinación
que tienen ciertas culpas.
Y llegan más:
mensajes
mezclados,
multiplicados,
mal enviados,
malentendidos,
amontonados,
abultados,
apretujados,
apilados.
La mañana,
apenas despierta,
arregla el mundo
con su sobriedad administrativa.
Los deseos prohibidos
quedan, por ahora,
archivados,
alineados,
aparentemente olvidados.
Pero todos sabemos
que la próxima noche
volverán,
alborotados,
acumulados,
abarrotados.
G.G.G.
MAR/2026