Derghos
A la nada regresa la realidad de las palabras
Quiero escribir unos versos
segun me salgan,
decir en estas lineas, lo que en este momento,
ronda por mi alma.
No quiero más metaforas que
el lirismo que fragua las palabras.
Es como volver a la infancia.
Atrapado en un sueño delirante,
regresar por las palabras me suscita
aquellos estados de los que renegaba.
Ahora respeto la fuerza de la pasion
respeto el incondicional Amor:
es Diosa cuya batuta
acompasa el ritmo de tu alma.
Le tengo gran temor,
es buena amiga de la Fortuna,
traicionera y sorprendete por igual.
Juegan a los dados cada mañana,
y su apuesta,
es mi corazon.
Recuerdo los pasados calambres
la desdicha de la suma indiferencia,
del rechazo,
pero hago mias las horas
y las palabras.
Me resquebrajo entre las grietas
aun humedas.
Me pierdo en pesadillas infundadas
de infinita angustia.
Al menos, mi existencia, ya no esta difusa,
puedo, con precaucion,
regresar,
cual un espeologo en su arnes,
rescatar lo que soy;
lo que fui y seré;
sin temor a encontrarmelo
sin temor a encontrarme.
Pero odio el amor, debo confesarlo,
cuando lo siento,
esa Diosa toma mi control,
luego me doy cuenta:
¿Ese era yo?
Y miro hacia atrás de nuevo,
y lo sé:
¿Yo?
Soy.
segun me salgan,
decir en estas lineas, lo que en este momento,
ronda por mi alma.
No quiero más metaforas que
el lirismo que fragua las palabras.
Es como volver a la infancia.
Atrapado en un sueño delirante,
regresar por las palabras me suscita
aquellos estados de los que renegaba.
Ahora respeto la fuerza de la pasion
respeto el incondicional Amor:
es Diosa cuya batuta
acompasa el ritmo de tu alma.
Le tengo gran temor,
es buena amiga de la Fortuna,
traicionera y sorprendete por igual.
Juegan a los dados cada mañana,
y su apuesta,
es mi corazon.
Recuerdo los pasados calambres
la desdicha de la suma indiferencia,
del rechazo,
pero hago mias las horas
y las palabras.
Me resquebrajo entre las grietas
aun humedas.
Me pierdo en pesadillas infundadas
de infinita angustia.
Al menos, mi existencia, ya no esta difusa,
puedo, con precaucion,
regresar,
cual un espeologo en su arnes,
rescatar lo que soy;
lo que fui y seré;
sin temor a encontrarmelo
sin temor a encontrarme.
Pero odio el amor, debo confesarlo,
cuando lo siento,
esa Diosa toma mi control,
luego me doy cuenta:
¿Ese era yo?
Y miro hacia atrás de nuevo,
y lo sé:
¿Yo?
Soy.
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