Voz porque sí, voz en mi almohada
como vasta música del mundo
en mi corazón esta madrugada.
En el sueño de luciérnaga,
en la parte de siberia,
en mi territorio todavía poco lúcido
sin saber de donde venía
ese cantar de niebla...
Será mi amada
o será un fantasma
quién llega.
Y después de la voz
una puerta abierta.
Sólo una voz desconocida
en mi memoria dormida
en los pasillos
corría sin prisa.
Amor creo que decía
en un idioma espeso
pero con innata armonía.
Y después de la voz
una ventana abierta.
Sólo una voz,un impulso,un deseo
en las nubes de mi cuarto
recorriéndome la piel
y después mas adentro
como un divino veneno,
como una suave invasión...
y no tuve mas remedio
que rendirme ante ese delírio
aunque no supiera si era
milagro o esquizofrenia.
...
...
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