Lo que no es un sueño
es esa p... noche
en la que salíamos
de esa casa
envueltos en alfombras
persas y aparatos
que hicieron correr
una lluvia de
truenos y fuegos,
Fuego por doquier.
Dos fantasmas
en medio de la noche
asustados de los humanos
y su rara forma de solucionar
sus jodidos problemas.
Y ni hablar de aquella vez
bajo una palmera fénix
con el eco de los santos
prometiendo los cielos
y la eternidad,
cuando un pelotón enemigo
cruzó la línea de defensa
y provocó la estampida
de la manada.
Los más jóvenes y fuertes
corriendo por la vasta pradera
mientras los asesinos
amenazaban con sus garras de acero.
Un viejo soldado cayó
en manos de los innombrables
y sufrió las duras consecuencias.
Una semana duró el acoso
de las bestias impotentes
pero el resto de la camada
salió incólume del atentado.
es esa p... noche
en la que salíamos
de esa casa
envueltos en alfombras
persas y aparatos
que hicieron correr
una lluvia de
truenos y fuegos,
Fuego por doquier.
Dos fantasmas
en medio de la noche
asustados de los humanos
y su rara forma de solucionar
sus jodidos problemas.
Y ni hablar de aquella vez
bajo una palmera fénix
con el eco de los santos
prometiendo los cielos
y la eternidad,
cuando un pelotón enemigo
cruzó la línea de defensa
y provocó la estampida
de la manada.
Los más jóvenes y fuertes
corriendo por la vasta pradera
mientras los asesinos
amenazaban con sus garras de acero.
Un viejo soldado cayó
en manos de los innombrables
y sufrió las duras consecuencias.
Una semana duró el acoso
de las bestias impotentes
pero el resto de la camada
salió incólume del atentado.