Marcelo Merlo
Poeta recién llegado
Vulnerable, frágil,
roto en mil pedazos,
con único abrigo
mi alma...
el silencio...
una mano,
que se extiende
en la oscuridad
pidiendo ayuda...
el frío...
que hiela los latidos,
de un corazón
a punto del quiebre.
La soledad,
ese desierto insondable,
donde las fogatas peregrinas
se confunden
con el cielo estrellado.
Mi compañera la noche
me revela sus secretos
allí donde la razón
duerme.
Rendido de dolor,
exhausto de buscar,
caigo, caigo, caigo,
en la profundidad
de mí mismo,
en esa muerte,
en esa tierra,
brota la compasión.
roto en mil pedazos,
con único abrigo
mi alma...
el silencio...
una mano,
que se extiende
en la oscuridad
pidiendo ayuda...
el frío...
que hiela los latidos,
de un corazón
a punto del quiebre.
La soledad,
ese desierto insondable,
donde las fogatas peregrinas
se confunden
con el cielo estrellado.
Mi compañera la noche
me revela sus secretos
allí donde la razón
duerme.
Rendido de dolor,
exhausto de buscar,
caigo, caigo, caigo,
en la profundidad
de mí mismo,
en esa muerte,
en esa tierra,
brota la compasión.