De valor se forjan las grandes gestas,
de hierro y fuerza se construyen los amores,
las rosas y los tulipanes no se comparan al éxtasis placer de tu cuerpo,
las batallas se perdieron, la luna se cansó de esperar al inmortal guerrero.
No hay nadie en el camino, mendigo moribundo vago por el centro,
asomo mi ilusión en un valle de frustración ya moribundo,
si tan solo se pudiese regresar el tiempo que atosiga al remordimiento,
no pude ganar la guerra, y no pude ganarla a ella.
De pronto se me cayó el universo de las manos,
de nuevo los sueños se estrellaron contra la pared,
he caminado por todos los senderos sin llegar ninguna parte,
el destierro es amargo, la distancia una tortura y el dolor es ácido.
De cobardía forjé mi imperio pretendiendo llenar de gloria a un impío ser,
es que acaso es castigo de los Dioses derramar pena cada noche,
pretendía llegar al cielo y beber de tu libido de fémina luna,
faltó el valor sobró el orgullo, y ahora te he perdido para siempre.
Has ganado todas tus batallas, te has convertido en Diosa,
yo un vagabundo que recorre las aceras mas aún sueño con volver a reinar,
aún tengo el fuego ardiente para volver a conquistare luna ácida, luna del destierro,
alumbrarme con tu luz dame un poco de fe que esta noche lucharé en tu nombre.
Luna que me condeno a una ira eterna, juro que el valor volverá a mis venas,
la pasión se desbordara, los imperios temblarán, postrado estará aquello que me venció,
regresaré de los siete infiernos y de los siete cielos cubierto en fuego reclamando mi trono,
más que conquistar al mundo, tan solo quiero robar el fuego de tu corazón Luna amada mía.