danie
solo un pensamiento...
Hoy las esquinas se nublan
y los pájaros ruedan por la tarde.
Un viejo sabio bebe el té en un rincón
y murmura: “quien no ha visto los ojos de la lluvia
no merece su tristeza”
y en la ausencia uno piensa
cuánta razón tiene.
La ciudad abre sus ventanas
dejando volar su herida de desencuentro
mientras en el reloj de la pared
parte el tren de horarios,
rostros, sombras y calles
por el carril exprés en el que todos llevamos prisa.
y los pájaros ruedan por la tarde.
Un viejo sabio bebe el té en un rincón
y murmura: “quien no ha visto los ojos de la lluvia
no merece su tristeza”
y en la ausencia uno piensa
cuánta razón tiene.
La ciudad abre sus ventanas
dejando volar su herida de desencuentro
mientras en el reloj de la pared
parte el tren de horarios,
rostros, sombras y calles
por el carril exprés en el que todos llevamos prisa.