Y ahora te vas...
Lejos sin decir una sola palabra sin mirar atrás y yo que muriendo por dentro te despido, miro por la venta el paso del tiempo en las estaciones. Siento al verano como la calidez de tus abrazos al otoño como la dulzura de tus besos a la primavera como tu suave voz y al invierno como el frío silencio de tu despedida.
Te extraño y me duele admitir que nada ni nadie llenara el vacío que quedó en mi alma después de tu partida, le ruego al tiempo que me haga encontrarte de nuevo y así poder compartir esas cosas que hacíamos juntos. Cada noche antes de dormir tome por tradición propia el comer tu postre favorito y escuchar nuestra canción, espero que estes donde estes puedas escuchar la canción que te hice y te llegue esta carta.
Lejos sin decir una sola palabra sin mirar atrás y yo que muriendo por dentro te despido, miro por la venta el paso del tiempo en las estaciones. Siento al verano como la calidez de tus abrazos al otoño como la dulzura de tus besos a la primavera como tu suave voz y al invierno como el frío silencio de tu despedida.
Te extraño y me duele admitir que nada ni nadie llenara el vacío que quedó en mi alma después de tu partida, le ruego al tiempo que me haga encontrarte de nuevo y así poder compartir esas cosas que hacíamos juntos. Cada noche antes de dormir tome por tradición propia el comer tu postre favorito y escuchar nuestra canción, espero que estes donde estes puedas escuchar la canción que te hice y te llegue esta carta.