Y peinarás las alas
en el negro cuerpo
y en la primavera los árboles
se enredarán en tu mimbre
rozando la razón de tu nombre
forjado con raíces de corteza;
y así brotará un ave salvaje
de tu nido de piedra
hallando la luna de las aguas
de un planeta enfurecido de olas
con un núcleo claro y simple
provocando la guerra de la esencia;
y así partirás con lo que te comprenda y te lleve
en un movimiento cimbrado de bocas
y entonces quizás el viento
tejiendo el verbo
te vuele por dentro;
y entonces quizás
llegues a la cuna de los ojos
y en una mirada verdadera
se espeje tu blanco cuerpo.
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