Yegua clara

Armando Gómez

Poeta recién llegado
El inconsciente habla de escabullirse
El ahora del sentir
La maniobra verbal que sigo sosteniendo, tiene una viga de raciocinio

Soporte genuino de la auto aceptación

El instinto de caza del instante que nos devuelve seguridad



La cuna que recuerda el lloro festivo del kamikaze que se salva en su nacimiento
Porque soltó sus bombas antes de caer


Y cayó como un gato sobre sus garras pacientes,
Que explotan al momento de la caza del arte



El fin no se puede medir, y yo con mis bigotes sensibles que captan el desequilibrio
El principio sigue hablando de las mismas cosas, pero en perspectivas completas y distintas

La energía se limpia con el prado lluvioso
Y el perdón soluciona todo antes de que pase

El espíritu reposa junto a la templanza

La fuente no deja de disparar vida

El dolor es como la piedra que fuman en el barrio
Pasa junto al miedo y vuelve a repetir la historia


Yo como adicto a mí, me salgo de ese mimo
Y miro al espejo al fiel
Al entusiasmo del creyente
Y al libre albedrío de nuestro sentimiento del
absurdo

Ese que se resbala y se divierte

Que confirma sus sueños, y los pinta porque es lo que dirige su voluntad

Voluntad que es un caballo negro que lleva el carro de un rey que pasea por su mundo…
 
El inconsciente habla de escabullirse
El ahora del sentir
La maniobra verbal que sigo sosteniendo, tiene una viga de raciocinio

Soporte genuino de la auto aceptación

El instinto de caza del instante que nos devuelve seguridad



La cuna que recuerda el lloro festivo del kamikaze que se salva en su nacimiento
Porque soltó sus bombas antes de caer


Y cayó como un gato sobre sus garras pacientes,
Que explotan al momento de la caza del arte



El fin no se puede medir, y yo con mis bigotes sensibles que captan el desequilibrio
El principio sigue hablando de las mismas cosas, pero en perspectivas completas y distintas

La energía se limpia con el prado lluvioso
Y el perdón soluciona todo antes de que pase

El espíritu reposa junto a la templanza

La fuente no deja de disparar vida

El dolor es como la piedra que fuman en el barrio
Pasa junto al miedo y vuelve a repetir la historia


Yo como adicto a mí, me salgo de ese mimo
Y miro al espejo al fiel
Al entusiasmo del creyente
Y al libre albedrío de nuestro sentimiento del
absurdo

Ese que se resbala y se divierte

Que confirma sus sueños, y los pinta porque es lo que dirige su voluntad

Voluntad que es un caballo negro que lleva el carro de un rey que pasea por su mundo…
Si tuviésemos suficiente voluntad casi siempre tendríamos medios suficientes.
Serán los sueños o los instintos.

Saludos
 

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