José Lucena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo no creo en las mujeres
de este sistema aberrante.
Las que dicen ser ingenuas,
las del show y del cantante.
Yo no creo en las mujeres
que desnudan su frijol
a un maldito enajenado
que le dice "hola Mi amol".
Yo no creo en las mujeres
que viven de los diplomas.
Viviendo en los auditorios
emanando sus aromas.
Yo no creo en las mujeres
que no quieran caminar
hasta la copa del cerro
donde se pueda soñar.
Yo no creo en las mujeres
que detesten mi escasez.
Les encanta mi abundancia...
indignas de mi vejez.
Yo no creo en las mujeres
que no conozcan el hambre,
que para dar a la patria
se enferman de algún calambre.
Yo sí creo en las mujeres
que poetizan la existencia,
las que a través del trabajo
cultivan cultura y ciencia.
Yo sí creo en las mujeres
de conciencia atemporal.
Que amen mucho la poesía
y menos el capital.
de este sistema aberrante.
Las que dicen ser ingenuas,
las del show y del cantante.
Yo no creo en las mujeres
que desnudan su frijol
a un maldito enajenado
que le dice "hola Mi amol".
Yo no creo en las mujeres
que viven de los diplomas.
Viviendo en los auditorios
emanando sus aromas.
Yo no creo en las mujeres
que no quieran caminar
hasta la copa del cerro
donde se pueda soñar.
Yo no creo en las mujeres
que detesten mi escasez.
Les encanta mi abundancia...
indignas de mi vejez.
Yo no creo en las mujeres
que no conozcan el hambre,
que para dar a la patria
se enferman de algún calambre.
Yo sí creo en las mujeres
que poetizan la existencia,
las que a través del trabajo
cultivan cultura y ciencia.
Yo sí creo en las mujeres
de conciencia atemporal.
Que amen mucho la poesía
y menos el capital.