viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
La baraja boca arriba,
esperaste a que tu turno llegara,
y de remedio, sólo faroles.
Yo controlo, lo dejo cuando quiero.
La apuesta, siempre la misma,
un pedazo de alma por otra dosis.
Desmenuzarse entre las ruinas,
taladradas de hipodérmicas.
Se estremecen desangeladas
las razones de respirar.
No puedo ganar la guerra,
toma mi hombro,
derrama tu dolor
licuando la injusticia.
Al otro lado del universo
el hambre depreda humanos,
la sed enjuta cadáveres.
Millones de almas
cruzan las galaxias marinas
propulsadas por la esperanza,
disponiendo al azar
cada uno de sus latidos.
No puedo ganar la guerra,
toma mi hombro,
derrama tu dolor
licuando la injusticia.
Pero si en mis palabras
hallas un arma,
si mi hombro es capaz de levantarte,
invierte tus fuerzas
en respetarte.
Tu hogar es tu mente,
y sólo puedes ser libre
si lo deseas.
esperaste a que tu turno llegara,
y de remedio, sólo faroles.
Yo controlo, lo dejo cuando quiero.
La apuesta, siempre la misma,
un pedazo de alma por otra dosis.
Desmenuzarse entre las ruinas,
taladradas de hipodérmicas.
Se estremecen desangeladas
las razones de respirar.
No puedo ganar la guerra,
toma mi hombro,
derrama tu dolor
licuando la injusticia.
Al otro lado del universo
el hambre depreda humanos,
la sed enjuta cadáveres.
Millones de almas
cruzan las galaxias marinas
propulsadas por la esperanza,
disponiendo al azar
cada uno de sus latidos.
No puedo ganar la guerra,
toma mi hombro,
derrama tu dolor
licuando la injusticia.
Pero si en mis palabras
hallas un arma,
si mi hombro es capaz de levantarte,
invierte tus fuerzas
en respetarte.
Tu hogar es tu mente,
y sólo puedes ser libre
si lo deseas.