Katerine
Poeta recién llegado
Yo quiero ser un árbol de raíz profunda
inamovible, sabio, frondoso,
lejos del hombre horroroso.
Un árbol con cobijo a criaturas
que sólo buscan calor, nido y comida.
Un árbol que en las mañanas
sienta el sol calentando, cada una
de mis ramas, y mis hojas verdes, perennes,
pues no caerán en otoño, así lo he decidido
que aunque árbol ,tendré mi voz callada.
Si me quisieras encontrar, me escondería
en medio del bosque de mi vida
y los hermanos árboles, en seguida
te taparán muy pronto la salida
Y no podrás entrar por lado alguno.
Así esconderé mi pena en las raíces
el dolor se hará pequeño cuando empape
mis hojas, ramas, tronco, con la lluvia
mi pasado encerrado en lo profundo
y sin ningún leñador en la mirada.
inamovible, sabio, frondoso,
lejos del hombre horroroso.
Un árbol con cobijo a criaturas
que sólo buscan calor, nido y comida.
Un árbol que en las mañanas
sienta el sol calentando, cada una
de mis ramas, y mis hojas verdes, perennes,
pues no caerán en otoño, así lo he decidido
que aunque árbol ,tendré mi voz callada.
Si me quisieras encontrar, me escondería
en medio del bosque de mi vida
y los hermanos árboles, en seguida
te taparán muy pronto la salida
Y no podrás entrar por lado alguno.
Así esconderé mi pena en las raíces
el dolor se hará pequeño cuando empape
mis hojas, ramas, tronco, con la lluvia
mi pasado encerrado en lo profundo
y sin ningún leñador en la mirada.