solano b
Poeta recién llegado
La ciudad toda gris
y yo quiero un reposo en ti,
un silencio en tu silencio.
No quiero más semáforos
ni autos, ni bocinas,
no quiero más dragones vigilando
el único fuego
de su alegría.
Ni centros comerciales
con ropas y ropas
ancladas en vitrinas.
No quiero el ruido
que rebalsa la copa
de mis oídos
cada día.
No quiero
el beso caliente
del cemento.
No quiero
los ascensores
bajando y subiendo.
Y zapatos corriendo,
y presidiarios sin fugarse
en los altos edificios
de su maldito espinazo
que ha cortado el verde.
Que derrocó a la casa
de confortable altura.
Que apuñaló al horizonte.
Ay, cómo no quiero
más que dormirme entre tus brazos
Y despertar en el fondo natural.
De la sombra y sus medallas de luz.
De los ríos extensos.
De los bosques
clarividentes.
De la extensa magia de la tierra
sin arquitectura.
Para encontrar el lenguaje de Gea.
Para traducirlo y respirar
el oxígeno
que robaron de mi mente pura.
Yo quiero y sólo quiero
descansar en el verde maternal,
en el abrazo
que germina en mí.
Que me dio la voz antigua
y la motora pulsación,
la inteligencia
para sobrevivir
y vencer,
pero no para destruir
tanta maravilla.
Para no hacer
ídolo al cemento,
a la bolsa de comercio,
a la bencina.
A tantos gusanos
mecánicos,
a tanta sucia
y mezquina labor.
Yo quiero volver y volver
hacia aquel amor
primigenio y tendido
que mis ancestros encontraron,
recogieron y lavaron
y llamaron
libertad.
escrito: 01-04-2010
y yo quiero un reposo en ti,
un silencio en tu silencio.
No quiero más semáforos
ni autos, ni bocinas,
no quiero más dragones vigilando
el único fuego
de su alegría.
Ni centros comerciales
con ropas y ropas
ancladas en vitrinas.
No quiero el ruido
que rebalsa la copa
de mis oídos
cada día.
No quiero
el beso caliente
del cemento.
No quiero
los ascensores
bajando y subiendo.
Y zapatos corriendo,
y presidiarios sin fugarse
en los altos edificios
de su maldito espinazo
que ha cortado el verde.
Que derrocó a la casa
de confortable altura.
Que apuñaló al horizonte.
Ay, cómo no quiero
más que dormirme entre tus brazos
Y despertar en el fondo natural.
De la sombra y sus medallas de luz.
De los ríos extensos.
De los bosques
clarividentes.
De la extensa magia de la tierra
sin arquitectura.
Para encontrar el lenguaje de Gea.
Para traducirlo y respirar
el oxígeno
que robaron de mi mente pura.
Yo quiero y sólo quiero
descansar en el verde maternal,
en el abrazo
que germina en mí.
Que me dio la voz antigua
y la motora pulsación,
la inteligencia
para sobrevivir
y vencer,
pero no para destruir
tanta maravilla.
Para no hacer
ídolo al cemento,
a la bolsa de comercio,
a la bencina.
A tantos gusanos
mecánicos,
a tanta sucia
y mezquina labor.
Yo quiero volver y volver
hacia aquel amor
primigenio y tendido
que mis ancestros encontraron,
recogieron y lavaron
y llamaron
libertad.
escrito: 01-04-2010
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