hans matz
Poeta recién llegado
YO SOY EL VIENTO Ich bin der wind* En Finladés
Yo soy el viento
habitantes de la costa.
A los cuatro puntos cardinales
dí mi alabanza al Dios eterno
y cuando oía el pedir de una madre
ví cuervos multiplicándose en la carne,
¿y quién fue instrumento del destino?
un lanza vibraba en su mano
o fantasmas con mazos y hachas
si por los gritos de alguna batalla
lo llevo hasta el guerrero escandinavo
el aire es de cristal,
en la tierra gloriosa
¿y en dónde detuvo el barco sus velas?
la pluma, papel, tintero y el libro
hubo hermanos que cierran los círculos
y le traigo al desierto la lluvia tardía
esta que llega por el altiplano mexicano
el aire es de cristal,
en la tierra gloriosa
Canto a una casa y las hogueras
me adentro más por el bosque noruego
Suecia es mujer con ojos de estrellas
y el escudo un león negro en Finlandia
el aire es de cristal,
en la tierra gloriosa.
Yo soy el viento,
habitantes de la costa
el silbido alado del cierzo
deshielo y la senda antigua;
yo saludo los pasos del mensajero
y soy el manto que cubre
las nieblas nevadas....
ya no vayas a esconderte
preparado está el momento
en que aparezca la centella
del oscuro sol de medianoche,
el sol de medianoche
blanca torre es el lucero babelita
un ave nocturna desliza mis destellos
murmullo apacible que pasa y lo bebe
la hembra del lobo de las estepas,
se descubre en piedra transparentada
que chispa y copo resucitan sepultados
la vocal del cuerno resopla con calidez
nubes son el enigma de las montañas
el sol de medianoche,
la luna teñida de grana
llamado a una nueva generación.
Yo soy el viento,
habitantes de la costa
aliento divino en el territorio
libre de la américa española
por mi es que un signo se afianza
y el águila de hierro
en la serpiente marina
es labrada como una columna
o fundida como una cadena.
Yo soy el viento y estoy
en las musicales notas de un salmo
porque sé desde donde he salido;
de remotos confines los mares del Sur
Que seas parte en una misma corriente,
cuando nos vayamos empujando navíos
del comercio y la economía mundiales
por mil pilotos sin suerte hacia Tarsis.
Yo soy el viento,
habitantes de la costa
por vida y gracia
de Nuestro Señor Jesucristo
lo digo.
hans antes del fin
El Rapto
Yo soy el viento
habitantes de la costa.
A los cuatro puntos cardinales
dí mi alabanza al Dios eterno
y cuando oía el pedir de una madre
ví cuervos multiplicándose en la carne,
¿y quién fue instrumento del destino?
un lanza vibraba en su mano
o fantasmas con mazos y hachas
si por los gritos de alguna batalla
lo llevo hasta el guerrero escandinavo
el aire es de cristal,
en la tierra gloriosa
¿y en dónde detuvo el barco sus velas?
la pluma, papel, tintero y el libro
hubo hermanos que cierran los círculos
y le traigo al desierto la lluvia tardía
esta que llega por el altiplano mexicano
el aire es de cristal,
en la tierra gloriosa
Canto a una casa y las hogueras
me adentro más por el bosque noruego
Suecia es mujer con ojos de estrellas
y el escudo un león negro en Finlandia
el aire es de cristal,
en la tierra gloriosa.
Yo soy el viento,
habitantes de la costa
el silbido alado del cierzo
deshielo y la senda antigua;
yo saludo los pasos del mensajero
y soy el manto que cubre
las nieblas nevadas....
ya no vayas a esconderte
preparado está el momento
en que aparezca la centella
del oscuro sol de medianoche,
el sol de medianoche
blanca torre es el lucero babelita
un ave nocturna desliza mis destellos
murmullo apacible que pasa y lo bebe
la hembra del lobo de las estepas,
se descubre en piedra transparentada
que chispa y copo resucitan sepultados
la vocal del cuerno resopla con calidez
nubes son el enigma de las montañas
el sol de medianoche,
la luna teñida de grana
llamado a una nueva generación.
Yo soy el viento,
habitantes de la costa
aliento divino en el territorio
libre de la américa española
por mi es que un signo se afianza
y el águila de hierro
en la serpiente marina
es labrada como una columna
o fundida como una cadena.
Yo soy el viento y estoy
en las musicales notas de un salmo
porque sé desde donde he salido;
de remotos confines los mares del Sur
Que seas parte en una misma corriente,
cuando nos vayamos empujando navíos
del comercio y la economía mundiales
por mil pilotos sin suerte hacia Tarsis.
Yo soy el viento,
habitantes de la costa
por vida y gracia
de Nuestro Señor Jesucristo
lo digo.
hans antes del fin
El Rapto