Sísifo Salvaniño
Poeta recién llegado
Yo y mi Oscuridad hemos pasado tantas cosas juntos, no puedo pedirle simplemente que se vaya. Me comprende más que todos mis amigos. Me acompaña más que toda mi familia. Me consuela sin tener que decir nada, solo con su presencia, empañada en el vidrio de mi ventana. No es tan fácil dejarla ir, sobre todo cuando es la misma luz la que te ha herido. La luz dice que no debo pensar en ello, que es mejor perdonar, olvidar, dejar ir mis fantasmas, borrar los malos recuerdos y salir de la cueva. No sé por qué insisten tanto, si al final, todos se van. Y siempre quedamos yo y ella.
Dicen que la oscuridad no es un buen hogar, pero sinceramente, es allí donde siempre me siento realmente bienvenido.
Dicen que la oscuridad no es un buen hogar, pero sinceramente, es allí donde siempre me siento realmente bienvenido.