Évano
Libre, sin dioses.
Dedicado al presidente yonqui de turno.
Repleta la jeringa de dolor y sangre ajena
se la pincha en la cabeza y la hunde
hasta su alma repleta de petróleo y hollín
y de muertos tan pobres como aquel
que no paga aunque sea con su honor.
Faro de la Democracia llaman
al yonqui dueño de su dictador de turno,
tan perpetuo como el pago de turno,
sea burro demócrata, o república un elefante
blandiendo una bandera tejida en infierno.
Y el idiota no blanco que habita el alma
de hollín, petróleo y millones de muertos
financia y lo vota en su tierra,
sea burro demócrata o elefante la república.
Qué bonita la Venezuela chavista de Trump!
Cuánta libertad en la Arabia de Trump!
Qué amistad la de Trump y Kim Jon Un
y qué decir con la de Vladímir Putin!
Me hace llorar de emoción y no puedo seguir
porque se me nublan los ojos de lágrimas
recordando abrazos de Bukele y Trump
en medio de miles y miles de presos sin juez
y tratados como bestias infernales.
Qué reformados saldrán de la cárcel!
Qué reformados saldrán de este mundo!
Y qué música tan bella la motosierra tronando
mientras decenas de miles de niños se ejecutan
aplastados y descuartizados para luego construir
sobre sus huesos de pobres inocentes, hoteles dorados.
Todo el mundo debe pagar al yonqui
o habéis creído que la vida es gratis?
Vacía ahora la jeringa de sufrimiento ajeno,
con sitio todavía para millones de muertos
en sus almas de hollines, petróleo y cadáveres
la pinchan, ahora, sobre la Cuba que no paga
y extraen el dolor y la muerte que quieren.
Aplaudid!, aplaudid!, aplaudid al yonqui!,
a ese faro de luz que alumbra con petróleo
las tinieblas del infierno que está construyendo
en esta Tierra por donde alguna vez anduvieron
personas que amaban al prójimo tanto
como a sí mismos. Personas que amaron.
Gracias por pensar.
Repleta la jeringa de dolor y sangre ajena
se la pincha en la cabeza y la hunde
hasta su alma repleta de petróleo y hollín
y de muertos tan pobres como aquel
que no paga aunque sea con su honor.
Faro de la Democracia llaman
al yonqui dueño de su dictador de turno,
tan perpetuo como el pago de turno,
sea burro demócrata, o república un elefante
blandiendo una bandera tejida en infierno.
Y el idiota no blanco que habita el alma
de hollín, petróleo y millones de muertos
financia y lo vota en su tierra,
sea burro demócrata o elefante la república.
Qué bonita la Venezuela chavista de Trump!
Cuánta libertad en la Arabia de Trump!
Qué amistad la de Trump y Kim Jon Un
y qué decir con la de Vladímir Putin!
Me hace llorar de emoción y no puedo seguir
porque se me nublan los ojos de lágrimas
recordando abrazos de Bukele y Trump
en medio de miles y miles de presos sin juez
y tratados como bestias infernales.
Qué reformados saldrán de la cárcel!
Qué reformados saldrán de este mundo!
Y qué música tan bella la motosierra tronando
mientras decenas de miles de niños se ejecutan
aplastados y descuartizados para luego construir
sobre sus huesos de pobres inocentes, hoteles dorados.
Todo el mundo debe pagar al yonqui
o habéis creído que la vida es gratis?
Vacía ahora la jeringa de sufrimiento ajeno,
con sitio todavía para millones de muertos
en sus almas de hollines, petróleo y cadáveres
la pinchan, ahora, sobre la Cuba que no paga
y extraen el dolor y la muerte que quieren.
Aplaudid!, aplaudid!, aplaudid al yonqui!,
a ese faro de luz que alumbra con petróleo
las tinieblas del infierno que está construyendo
en esta Tierra por donde alguna vez anduvieron
personas que amaban al prójimo tanto
como a sí mismos. Personas que amaron.
Gracias por pensar.
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