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Recuéstate a mi lado
Niña mía, recuéstate a mi lado,
cuando llegué la tarde con el viento
y los primeros astros aparezcan
como ambarinas cartas de nostalgia.
Entrelaza tus dedos en mis dedos
a esperar a que el sol salga guerrero
en un nuevo horizonte venturoso
para un silente páramo sin...
Flores en la mesa
Qué luz de aquellas flores en la mesa,
semejan a mujeres que, en su lecho,
acabarán desnudas, poco a poco.
¡Multicolor y frágil es la vida!
Un simple jarroncito las contiene
en un mundo de sueños cristalinos.
La destreza del agua las mantiene
cual flechas en un arco bien...
Yo vagaba en el viento...
Yo vagaba en el viento sin ventura,
yendo y viniendo por aquí y allá,
cambiaba como nube en cada cielo,
caía como polvo en cada vía
A veces mi alma fue la brisa inquieta,
otras el torbellino tumultuoso;
pisaba los talones a las aves,
desgreñaba el cabello de la noche...
Quisiera verte inerte...
Quisiera verte inerte, casi inmóvil,
con una débil luz en tus facciones,
cual esfinge de estirpe soberana,
y las sombras te surquen como un río.
Quisiera verte quieta como un templo,
donde no existan guerra ni blasones,
y permanezcas cual rosal salvaje
que extiende sus...
Peceras
Mujer, en tu mirada hay peceras:
atrapaste los versos de la mar
como las alabanzas que destellan
las olas al romper en las orillas.
Yo siendo un pescador quedé callado.
En tus cristales se filtró la luz
del beso y del desvelo más profundo,
del salvaje universo de la sal.
La fugitivas...
Hola amigo José Valverde Yuste. Te agradezco mucho tu visita a estos humildes versos. Muchas gracias por tomarte el tiempo para leerlos. Un saludote amigo.:)
Incertidumbre
En la danza del tiempo, sin más tiempo,
caminar sin sendero se avizora.
El destino bosqueja trazos canos
sobre el lienzo de un mundo moribundo.
No hay certeza en el fuego que ilumina
las ruinas de las urbes de un designio;
no hay mano que macere pulpa alguna
del alma que se...
Te erigiste cual rosa
Era mi tierra negra… negra como una sombra:
camposanto de sueños, páramo de tristezas.
De ella sólo brotaban larvas ciegas y torpes,
espectros azufrados, una funesta espuma.
Hasta que en un momento, un aislado capullo
emergió como un sol, brotó como la sangre.
¡Te...
Bala de plata
Eres alta en el cielo de mis anhelos íntimos,
remueves la marea de mi sangre callada,
eres lechosa perla que se encarna en mi alma
y me hace abrir los ojos al tránsito del mundo.
¡Oh titánica diosa, pináculo de sueños,
entra por mi ventana como una errante greda
y limpia mis...
Mordiendo tus cabellos
Mordiendo tus cabellos la primavera llega,
llega como el fulmíneo rayo de un parpadeo,
como el sudor que corre en ebrio zigzagueo,
como un río de sangre que al corazón anega.
A nosotros, los novios, su palabra nos lega,
la palabra que el ave bate a cada aleteo,
la que...
¡Oh musa!
¡Oh musa, que del alma eres la fuente,
inspira como versos más sinceros
los frutos que en mi pecho se maduran
y lleguen al oído de mi amada!
Dame la fuerza para asir las letras,
para bajar la luna entre mis manos
y se escriba, encubierta y plateada,
y que la vean sólo sus pupilas...