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Carajo, creía que este poema era más corto; es lo que pasa cuando uno se pone a reflexionar y después no se acuerda.
Pero aquí andamos, vuelvo a firmar el poema.
Muchas gracias, Alde, en sábado de otro año más.
Sigue esa piedra en la jardinera sur del refugio allá por la montaña. Ya falta menos para rescatarla de las hierbas primaverales que la rodean.
A estas alturas, qué bueno seguir coincidiendo con un café y lo que se tercie.
Besos, amiga entera, de sábado con puente.
La libertad, esa esperanza matutina reprimida por el paso de las horas hasta el atardecer.
Un soneto que pone a la libertad y a la verdad en la cumbre de estos tiempos convulsos adictos a las mentiras. Sigue la lucha; aunque los detractores sean borregos.
Un abrazo, Alberto, desde este pequeño...
Respiran ilusión estas rimas y tienen un aire de vuelo, de escapada, de paseo.
Cómo pasan los años; del dos mil siete al veintisiete solo distó un paseo.
Recuerdo ese Calorcito de julio o de mayo cuando empecé a escribir por estos lares... creo que era por el 2011.
Aquí seguimos, cada vez con...
A las buenas noches, Rosario, poetisa del mes ni más ni menos... cuánto me he alegrado. Mañana subo a las Tierras Altas, recuerda que allí sigue aquella piedra con tu nombre.
Besos, amiga entera, con poema o sin él... y un café después de la cena
La calzada de la vida, testigo fiel de nuestro transitar desde mucho antes de los tiempos romanos y hasta estos en el que los piedras nos dan cobijo. Santa piedra.
Como el monte nada; te lo dice uno que tiró hacia los riscos como, y con, las cabras... y si hay tormenta, uno se refugia...
Ahí le has dado: lidiar con los instintos y los razonamientos, distribuir hojas y raíces, vincularse al propio mimetismo del ser mientras se existe. Con lo feliz que soy yo entre animales. Creo que nos entendemos a la vez que inventamos familia.
Volviste y volví a las letras y los foros, ya...
Muchas gracias, compañero Alde, y felices pascuas. Perdón por la tardanza. Viene bien este poema para la poetisa del mes en este 2026 y pico.
Un abrazo.
No existiría el bien sin el mal, el blanco sin el negro, lo propio sin lo ajeno. Y aquí, entre poemas, lo reivindicamos.
Muy agradecido, Alde, y un abrazo desde el presente.
A este robot no se le pasa ni una; pero me alegro de ver a un gran nombre de este portal y a una amiga entera en primera página.
Felicidades por duplicado y un café intenso.
Siguen pasando los trenes como un interrogante, aunque todos coincidan en un último destino.
Lo que fue, lo que podría haber sido, todo aquello que transita y llega a formar parte de nuestro equipaje queda reflejado en este intimo poema... y permanecer.
Un abrazo, Dulce, de lunes y en tránsito.
Siguen teniendo los trenes esa magia de transportarnos y una ventanilla por donde asomarnos a la expresión.
Qué alegría volverte a ver en esta estación de salidas y llegadas, de viajes y versos, de estancias con miras abiertas.
Un gran abrazo, compañera de viajes, antes de subir al próximo tren.
Semillas caducas de otros tiempos que aún comparten su pasada gloria tanto como sus pecados nacionales (como el de poner a caldo); y su dios las protege y las perdona; y no es el mismo que el de la mayoría.
Real como el bar de la esquina y sus entre horas.
Se agradece el poema hasta con uno...
En ocasiones abrimos los ojos y nos abrimos a la Tierra y a lo único imprescindible, que es vivir con sus buenos argumentos. No se necesita mucho, pero es difícil darse cuenta.
Me gusta esa necesidad que expresas y el hogar que propone.
Un saludote, Arenisca, desde estos montes; nos faltan las...
Y aquí seguimos, pese a los despistes y las labores. De este poema tampoco me acordaba; leyéndolo me dije "coño, qué largo", je, je, je.
Tú eres de casa, puedes entrar y salir de todos sus aposentos; pero eso sí, a las ocho se cena... porque madrugo y la cena la hago yo... y porque sí, ja, ja...