Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La locura que arrastra esta soledad me empuja hacia la oscuridad que comienza a filtrarse por las grietas que va dejando el día antes de morir, como si la noche despertara lentamente de su letargo más profundo, mientras la luz de mi vida agoniza en su suspiro más tenue.
Justifiqué tus recuerdos...
Este es el tipo de prosa que me gusta leer, se parece mas a la manera que yo escribo. Me encanto, no soy mucho de leer escrito de otros poetas, pero este de verdad me gusto mucho. saludos
No le temo a la compañía helada de la soledad; le temo a sus palabras cuando el silencio se va volviendo denso y nadie parece escuchar, confundiendo poco a poco mis pensamientos con cada ruido sutil que deja a su paso, ahogando la poca esperanza que aún queda, convirtiéndola en una madriguera de...
Quiero olvidarte…
Sin traumas,
sin complejidades,
sin llantos ni frustraciones,
sin esas esperanzas absurdas que aún respiran.
Quiero olvidarte...
Sin clavar mi corazón a la pared,
sin aniquilar mis recuerdos,
sin rozar la demencia…
Quiero olvidarte...
Porque necesito hacerlo,
porque no hay...
Quiero tener la oportunidad de conocerte sin verte,
de sentirte sin tocarte,
de escuchar tus palabras sin tener que oírte,
de seducirte sin contemplarte,
de enamorarme de ti sin la esperanza de conquistarte.
Quiero tener la oportunidad de soñarte sin dormirme,
de encontrarte sin buscarte,
de...
Hoy descubrí que tú eres mi mundo y no mi universo;
que el amor es solo un escalón más hacia la felicidad;
que el tiempo no se detiene en una mirada, sino en la vida.
Descubrí todo eso... y mucho más.
Descubrí que discutir no siempre es cosa de odio,
que la oscuridad su belleza suele ocultar...
Vivo en ti, y tú en mí…
en cada caricia perdida,
en cada beso olvidado,
en cada huella que dejaron nuestros cuerpos
sobre las ruinas de aquellas sábanas
que alguna vez sirvieron de refugio a nuestra pasión.
Allí vivirán eternamente,
tu presencia y la mía.
Nos amamos.
Aunque no igual.
Tú me amas con prudencia,
con paredes,
con límites,
con tiempos que fingen detenerse,
con días que parecen agonizar.
Yo, en cambio, te amo con futuros que nunca llegan,
con sueños que se disuelven al despertar,
con realidades que duelen sin descanso,
con distancias...
No todo lo que se rompe desaparece.
Algunas cosas dejan huellas imborrables en la vida.
Hay retazos tuyos que deambulan en mis mañanas cotidianas, recordándome que tu presencia ya no está. Sombras discretas traídas por el silencio, capaces de lastimar más de lo que puedo soportar.
Lo nuestro...