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El sabor de la limonada,
mi bebida favorita,
Me recordó aquel verano de mis días de niñez,
De aquellas fiestas entre primos,
por supuesto siempre unidos,
En el huerto lleno de cerezos de mis tíos,
Que ahora ya han perecido,
También rememoro aquel chinchorro,
en el que nos sentamos una vez,
todos...
me siento al borde del abismo,
alegre y con grandes alas sobrevuelo,
sobre el profundo,
cielo y me vuelco en mis frases,
versos, estrofas,
rimas,
reviviendo todos mis latidos y pensamientos.
Visualizamos un cielo azul lejano,
mientras pongamos un pie en el suelo,
siempre estaremos a salvo,
de aquellas mentes perturbadas,
que pretendan hacernos el mayor de los males,
teniendo fantasmas en sus mentes.
Versos que atraviesan la mar,
Queriendo romper pequeñas conchas y rocas,
Pidiendo ayuda en algún lugar,
Una anciana sin hogar,
Oh! inmensidad de casas quemadas,
Allí,
A lo lejos,
Llega alguien,
Sorprendiendo a todos,
Auxiliando y dando consuelo.
Un día sale el sol,
Ves miradas que brillan y brillan,
Sin embargo hay otras llenas de soledad,
Oh! Lágrimas intensas,
Oh! Lágrimas impotentes,
Oh! Lágrimas reprimidas y cargadas de ira.
Todas ellas guardan algún secreto jamás contado,
Como el más preciado de los tesoros guardados,
Y de repente...
Tus ojos amorosos,
Me sonreían ansiosos,
A la puesta de aquellos días calurosos,
En que nos besábamos dulcemente,
Tiernos,
Sin nadie que nos juzgase,
A pesar de los misteriosos,
Ruidos de la noche,
Oídos por todos desde la gran torre.:)